La electrificación de flotas y el uso de vehículo eléctrico en entornos empresariales ya no es una previsión, es una realidad operativa.
La decisión de incorporar puntos de recarga en una empresa abre más variables de las que aparenta. Potencias, tipologías de carga, número de equipos, gestión energética, crecimiento futuro…
Cada elección condiciona el comportamiento de la instalación durante años. En este escenario, la información disponible suele llegar fragmentada y orientada a producto.
Cada proveedor plantea una solución distinta, con criterios que responden a su propio enfoque. El resultado es un entorno donde la decisión existe, pero el criterio no está definido.
¿El que instala es quien decide? … eso puede generar dudas , no dependas de los instaladores para definir la solución.
Una instalación puede ejecutarse en días. El criterio que la define permanece durante años.
01
Resultado: Base energética definida con precisión para tomar decisiones
02
Resultado: Infraestructura preparada para operar con estabilidad y escalar sin fricciones
03
Resultado: Inversión alineada con el crecimiento de la empresa y preparada para evolucionar sin rehacer la instalación
Evaluación técnica del punto de partida energético:
Diseño adaptado al uso real de la empresa:
Definición del sistema con visión a medio y largo plazo:
Diseño técnico para que la recarga funcione dentro del sistema:
Optimización del uso energético de la recarga:
Conexión con el ecosistema energético de la empresa:
Supervisión del comportamiento del sistema:
Evaluación de sistemas ya implantados:
Acompañamiento en la toma de decisiones: